¡Guacamole!

Para empezar he pensado en algo de picar: ¡guacamole!

Vamos a necesitar:

– 2 Aguacates medianos.

– 1/4 Cebolla (1 pequeña).

– 1 Tomate mediano.

– Aceite de oliva.

– Zumo de limón.

– Sal.

– Comino molido.

– Pimentón dulce.

– Pimienta negra.

– Ajo en polvo.

– Perejil.

– Una batidora.

Primero vamos a quitar la piel de los aguacates, el tomate y la cebolla. Para el menos acostumbrado, el aguacate es más cómodo abrirlo por la mitad (cuidado con el hueso, ¡pero no lo tires!) y sacar el fruto con una cuchara. Después tenemos que trocearlo todo lo pequeño que podamos para poder batirlo más fácilmente. En el vaso de la batidora colocamos todas las verduras troceadas y añadimos dos cucharadas soperas de zumo de limón, una de aceite y las especias (una cucharada de postre de cada una, salvo la pimienta que se añade solo la punta de la cuchara).  Finalmente, batimos todo a conciencia hasta que quede una mezcla suave y compacta.

El limón evitará que se oxide, por lo que puede estar al descubierto un buen rato.

Para conservarlo (si os sobra…)  podéis colocar el hueso del aguacate  en el centro del guacamole, taparlo, y a la nevera sin problemas.

¡Que aproveche!

¡Empezamos!

¿Quién no ha probado alguna vez algo de comer y  ha pensado “esto lo puedo hacer yo en casa”?

Así pues, aquí comienza la aventura de compartir los experimentos, ya probados y comestibles, que voy haciendo en la cocina. Recetas de toda la vida y descubrimientos, para todos los que empezamos sin saber qué comer.

Para aprender desde cero, para el que quiera comer bien y no sepa cómo, para el que sepa y quiera salirse de la rutina, para el que no se le ocurra qué hacer mañana, para mi  casi vegetariana y todos sus compañeros, para estudiantes y presupuestos apretados.

Eso sí, alguna comida más rica se colará entre las mías, de manos más expertas que las quieren compartir.
¡Tenemos sitio para todos! ¿Tienes hambre?